Desde CCPM Grupo Consultor consideramos que uno de los principales desafíos de nuestro tiempo es comprender mejor cómo piensan, deciden y se relacionan las personas, especialmente en contextos de alta complejidad social. Esta comprensión resulta clave para repensar el desarrollo humano y avanzar hacia políticas públicas más efectivas, legítimas y sostenibles.
Con ese espíritu, participamos en el panel–conversatorio “Aporte de la evolución cognitiva al desarrollo humano y las políticas públicas”, realizado el 5 de diciembre en la Universidad Continental, un espacio de diálogo que invitó a reflexionar sobre cómo los avances en la ciencia cognitiva y la inteligencia artificial están desafiando los modelos tradicionales del Estado y la gestión pública.
Durante el intercambio, se puso en evidencia que muchas políticas públicas continúan construyéndose sobre supuestos simplificados del comportamiento humano. La evolución cognitiva, en cambio, permite entender con mayor profundidad cómo influyen factores emocionales, culturales y contextuales en la toma de decisiones, la gestión de conflictos sociales y la construcción de confianza entre el Estado y la ciudadanía.
Esta reflexión conecta directamente con una experiencia que, desde CCPM, hemos observado durante décadas en el sector minero. A lo largo de los años, se han desarrollado sofisticados sistemas de información y control social con el objetivo de “gestionar” variables comunitarias. Sin embargo, la conflictividad social persiste y continúa apareciendo, año tras año, entre los principales riesgos del sector a nivel global. Esto no es un fenómeno exclusivamente peruano, sino un desafío estructural.
La gestión social en minería enfrenta una paradoja fundamental. Durante décadas, el sector ha invertido en sistemas de datos cada vez más sofisticados para «controlar» variables sociales, y sin embargo, la conflictividad persiste como uno de los principales riesgos globales de la industria, año tras año. La raíz del problema radica en un enfoque invertido: las operaciones llegan, desorganizan sistemas comunitarios complejos y los reorganizan según necesidades corporativas. Posteriormente, se generan normas para gestionar realidades que nunca se comprendieron en profundidad. Se crea primero la regla, luego el sistema, y se espera que la realidad se adapte. Es, quizás, el peor escenario posible para una gestión efectiva.
El camino debe ser exactamente el opuesto: de la comprensión de la realidad hacia los sistemas y las normas. La diversidad cultural no constituye un obstáculo; representa un repositorio de estrategias adaptativas que han sido ignoradas durante siglos. La inteligencia artificial puede amplificar significativamente la capacidad de análisis, pero no reemplaza la comprensión profunda de las comunidades.
El panel contó con la participación de José Carlos Machicao, docente de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental y autor del libro Evolución cognitiva: Una carta de navegación desde la IA hacia la cognición extendida; Leonor Suárez Ognio, politóloga y docente de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental; José Carlos Chávez Cuentas, exviceministro del Ministerio de Economía y Finanzas y expresidente ejecutivo del Banco de la Nación; y Miguel Cervantes Rodríguez, director ejecutivo de CCPM Grupo Consultor, cuya intervención enfatizó la necesidad de incorporar estos enfoques cognitivos en el diseño de políticas públicas, la gestión de conflictos sociales y la creación de valor público desde una mirada territorial y humana.
El marco conceptual desarrollado en Evolución cognitiva: Una carta de navegación desde la IA hacia la cognición extendida aportó una perspectiva clave al debate, al proponer un cambio de paradigma: pasar de entender la inteligencia artificial como una herramienta aislada, a concebirla como parte de un ecosistema cognitivo integrado, donde interactúan personas, organizaciones y sistemas tecnológicos para enfrentar realidades cada vez más complejas.
Desde CCPM, compartimos la convicción de que integrar la ciencia cognitiva en la acción pública no es un ejercicio teórico, sino una necesidad práctica. La pregunta que emerge —y que atraviesa tanto el conversatorio como nuestra experiencia en territorio— es clara: ¿qué pasaría si antes de implementar políticas, sistemas o modelos, invirtiéramos primero en comprender genuinamente la realidad social?
Para CCPM Grupo Consultor, estos espacios de reflexión y diálogo interdisciplinario son fundamentales. Nos permiten conectar conocimiento, experiencia en territorio y análisis estratégico, y seguir contribuyendo a la construcción de políticas públicas que reconozcan la complejidad social y coloquen a las personas en el centro del desarrollo.

